Cambios en la política cambiaria

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Lunes, 29 de Diciembre del 2025

Cambios en la política cambiaria

Cambios en la política cambiaria

Buenas gente, hoy quería compartir con ustedes algunos comentarios sobre un cambio importante que anunció el Gobierno en materia cambiaria, y que va a empezar a regir desde el 1° de enero de 2026. Tiene que ver con la forma en que se va a mover el dólar oficial de ahora en adelante.

Hasta ahora veníamos con un esquema de bandas cambiarias, donde la banda superior aumentaba todos los meses un 1%. Ese mecanismo funcionaba, en la práctica, como una especie de límite o guía gradual para el movimiento del tipo de cambio.

Pero a partir de enero, el Gobierno anunció que abandona ese sistema para pasar a un esquema distinto: el dólar ya no va a moverse a un ritmo prefijado, sino que su ajuste mensual va a ser del mismo orden que el aumento registrado por el Índice de Precios al Consumidor.

En pocas palabras: el dólar deja de ser un ancla inflacionaria y empieza a seguir la inflación.

Durante los últimos dos años, el dólar había funcionado como una herramienta para intentar contener los precios. Al moverse por debajo de la inflación, el Gobierno buscaba limitar el aumento de los precios e insumos dolarizados, influyendo parcialmente en los precios generales.

Con este nuevo esquema, ocurre lo contrario: la evolución del dólar va a depender directamente de cómo se mueva la inflación. Y esto tiene consecuencias importantes. Veamos..

Por un lado, el Gobierno pierde una de las herramientas clave que tenía para moderar la inflación, que era precisamente la cotización del dólar. De ahora en adelante, la política antiinflacionaria queda apoyada prácticamente en dos pilares:

1. El ajuste fiscal — es decir, la reducción del gasto público.
2. El ajuste monetario — básicamente, evitar la emisión de dinero.

Ojo, son herramientas que, en general, suelen tener un impacto recesivo sobre la actividad económica. Es decir, posiblemente veamos menos ventas en la calle.

Por otro lado, se limita la apreciación cambiaria que se venía observando en los últimos meses, ya que de ahora en más el dólar podrá moverse como lo hace la inflación, manteniendose entonces en los niveles de competitividad de la actualidad. Es decir, no debería cambiar mucho la situación actual de los importadores y de los exportadores respecto a cuán cómodos o incomodos se sienten con la cotización del dolar.

Hay que decir que con este nuevo esquema existe un riesgo importante, ya que, ante una situación de aumento inesperado de la inflación, el dólar se puede mover brúscamente, generando una mayor inflación al mes siguiente y así sucesivamente, espiralizandose un efecto "inflacionario-devaluatorio". Esperemos que esto no ocurra.

En resumen, podemos esperar dos cosas:

Por un lado, que la inflación no termine de ceder y continúe por encima del 2% mensual, al menos en el corto plazo, ya que no tendrá ancla cambiaria para contenerla; y por otro lado, que haya una mayor contracción de la economía, porque las herramientas que quedan disponibles para seguir intentando bajar la inflación son, en su mayoría, medidas que enfrían el nivel de actividad.

Veremos cómo evoluciona todo en las próximas semanas y durante el verano.  Mientras tanto, te invito a explorar las herramientas que tenemos en Econopyme para acompañarte en la gestión de tu negocio, y también a probar nuestro nuevo asistente de IA, que está preparado para ayudarte en todo lo que necesites para organizar mejor tu empresa y tomar mejores decisiones económicas.

Nos vemos la próxima, y felíz año nuevo!